|

Y no te olvides los cupones
(Crítica literaria de “La Lista de la Compra”)
Por Toni
________________________
No es una obra de fácil lectura. Su estilo directo, seco y conciso, exige al lector inteligencia y un profundo conocimiento del supermercado. Con fina ironía, alude a lo absurdo de la existencia enumerando los productos en orden inverso a la distribución que tienen en el local. El lector / comprador queda angustiado. Ya dijo algo de esto Sartre en
"El Ser y La Nada" pero, me temo que la cajera insistirá en cobrar.
Empieza con "huevos". ¿Por qué? Todos sabemos que deben ser lo último; que tendremos que cambiarlos de sitio en el carro, constantemente. ¿Trata de poner en tensión al lector? No. Es un guiño cómplice, una referencia a
"Crónica de una Muerte Anunciada". A continuación van las verduras. Críticos menos avisados han creído ver un homenaje a
"La Bendición de la Tierra", de Hamsun. No es así; no mientras mantenga la lechuga. Y, de ningún modo, plagia a Eliott y su
"Tierra Baldía" aunque, es evidente que piensa en "Los Cuatro Cuartetos" cuando, mas adelante, escribe: "un cuarto de salami, un cuarto de
york, un cuarto serrano y un cuarto de chorizo".
Admiradora del teatro de lo absurdo, no olvida a Beckett y "El Innombrable" cuando dice: "ambientador azul para donde tú ya sabes". ¿No es entrañable? Como cuando dice: "una botella de champagne". Enseguida acudió a mi mente
"Para Esta Noche", de Onetti aunque otros han creído ver la influencia de Pratolini y su
"Crónica de Pobres Amantes".
El concepto "hígado" hará sentir al lector nostalgia de su adolescencia y de su primera lectura de
"El Lamento de Portnoy", de Philip Roth, al igual que "conejo" le remitirá a
Updike. Son numerosas sus veladas referencias a otras obras y personajes de la literatura. El lector sonríe ante frases como: "no se te ocurra comprar nada que no esté en la lista" y comprende la alusión a
"Opiniones de un Payaso". O se queda perplejo ante palabras como "pernera y
serdo", que no son erratas sino una pequeña broma a costa de
"El libro de los Seres Imaginarios", de Borges.
Disfrutarán encontrando estas influencias. Solo les contaré una más. De vuelta de la compra, cuando arrastran el carrito mirando con cuidado dónde pisan... ¿adivinan la cita? Exacto:
"La Ciudad y los Perros". Vargas Llosa en estado puro.
|