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       Mas consuelos para mi

    

SOBRE EL LLANTO

Hace un tiempo surgió, entre compañeros de andaduras cibernéticas, un hermoso diálogo sobre el llanto.

Todo comenzó el día que Rafael Ángel, nos hizo llegar su precioso poema...

 

No estés triste…

¿Por qué lloras...? ¿No sabes que tus lágrimas
son el tejido de mis sueños... y mis suspiros...?

¿No sabes que cada perla que tú lloras la derramas
y riega el suelo con tus penas, y alteras mis latidos...?

Quiero ser el terreno donde pises; donde tu pie repose;
el aire que respires... y de tu flor, el polen...!

Y destronar al jardinero... mas sin dejarlo triste;
y con mis manos, en persona, quiero cuidar tus flores;
y acariciar sus pétalos... y nunca herirte;
porque ni espinas tienen. ¡..Así que ya no llores;
ya... no te quiero triste...!

Por mi parte, desee responder a su pregunta y le hice llegar estas palabras...

Lloro... lloro porque nadie me ve.
Porque llorando mi corazón se aligera
y se estremece.

Lloro, porque el llanto 
me grita consuelos al oído
y me abraza cuando nadie lo hace.

Gimo sola y me lamento
de este amor que nadie quiere.
porque no importa cuanto ame,
siempre cae al suelo
y se marchita este cariño
en un adobo indiferente.

Lloro... Lloro porque amo
y doy, y doy,
y nada recibo.

Y lloro, y lloro,
como si yo sola
debiera cambiar el curso de los ríos
con mis lágrimas.

Después  de esto, mis queridos amigos del alma, supieron consolar mi llanto con preciosas inspiraciones, y recibí respuesta de Rafael Ángel, desde luego....

Para mi dulce amiga
María Peiró
Autor: Rafael Ángel©
mayo 2003

*
Ya no llores, amada, ya no quiero
que derrames tus lágrimas
y que queden esparcidas por el suelo.


No quiero ver tus ojos enmarcados
en tantas tristes dádivas
que corren tus mejillas y tus párpados.


Mas quiero ver tus ojos muy brillantes,
llenos de la sonrisa sonrosada,
tal como reías antes.


¿No ves que al ver llorar ésos, tus ojos,
se nubla el corazón y se entristece,
y deja de latir con triste enojo?


Y en nombre del amor, y del amar,
hoy ya no quiero verte...
¡no quiero verte... llorar...!

Y también recibí el consuelo de Luis Reverte, con estas hermosas palabras...

 


Si quieres llorar por favor hazlo conmigo
Que mi llanto se una al tuyo y a fuerza de llorar
el llanto se torne canto
Que agotados nos miremos
y la risa brote al labio
como manantial recién descubierto
que incontenible se desparrame 
y nos manche todo el cuerpo de risa,
de esa risa pegajosa que no hay forma
de quitarla de encima
y nos repite y nos da mas risa
y ya no estamos tristes.
Ahora todo se calma
y en nuestro labios queda dibujada
una sonrisa

TE QUIERO AMIGA

Así como las atenciones de Gallardo Chambonet, que así me hablaba del llanto...

 

LLANTO 

La ternura del alma engendra el llanto.
¡Quien pudiera llorar todos los días
hacer de cada lágrima un encanto
y de cada llanto mil poesías!

¡Quién pudiera llorar con el quebranto
que parece esconder toda alegría,
y hacernos ver que el mundo, es un espanto,
con una falsa y turbia algarabía! 

Yo siento la humedad, cual flor de campo,
cubierta en las noche de rocío,
por eso es que al llorar siento que estampo, 

En el profundo abismo de mi alma
una esperanza de encontrar la calma
sin pena, sin dolor, sin desvarío.



Todos ellos me hicieron llegar así, un consuelo para mi tristeza, arrancándome sonrisas y logrando que dejara de llorar.

Gracias de corazón, a mis tres queridos amigos del alma, por su gesto preocupado y sus preciosos poemas.

María

Pensé que los consuelos habían terminado para mí, pero pensé mal porque han seguido llegando a mi correo y a mi corazón, poemas de amigos a los que quiero y que así de bien saben reconfortar una pena y su llanto.

Frassino Machado, con su cadencioso y dulce acento, reconforta la pena, con estas palabras tan bellas.

 

DAS LÁGRIMAS AO RISO 

Amiga minha, tu que me enterneces
com lágrimas amargas derramadas
e com mágoas sentidas desveladas
que me deixam a alma amargurada.

Segreda-me ao ouvido o que padeces
se em mim confias como em ti eu tanto.
Verás que te aconchego e seco o pranto
ficando tu alegre e esperançada.

Se é verdade que a vida é madrasta,
que metade do mundo não tem juízo
e que p’ra isso todos nos arrasta ...

Unamos nossas forças qu’o prejuízo
trazendo felicidade quanto basta
fará das lágrimas um terno riso!

Y Francia Díaz, animosa y tenaz en su empeño de ver feliz a una amiga, me regaló con estos hermosos versos.

Lloremos juntas.

Llora amiga mía,
empero no lo hagas en la soledad,
aquí esta mi hombro
para que te puedas desahogar
y de esa forma,
liberes tu alma de tanto penar.

Lloraré contigo
para consolarnos, 
te abrazaré
como a una hermana.

No te lamentes de ese amor
y no piensas que nadie quiere,
mira alrededor
y encontrarás a esta amiga
que valora tu corazón.

Llora porque amas,
y todo lo das,
pero no llores
porque piensas que a ti nadie 
te corresponde ese amor.

Llora de felicidad,
porque tu entregas 
lo mejor de ti
y eso da satisfacción.

Juntas lloraremos
y quizás cambiemos
el cauce de los ríos.

Una vez más, doy las gracias de corazón a los amigos que quisieron acudir a la congoja y sofocarla con todo este derroche de ternuras y arte.

Mi sonrisa reconfortada para todos ellos.

María