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Camino de perfección humana


F.W.Robertson dijo: 

“Así como el árbol se fertiliza con sus propias ramas

y hojas caídas y luego brota en sus viejos troncos;

Los hombres y las naciones mejoran y se perfeccionan con la desgracia 

y se purifican con los deseos rotos y las esperanzas marchitas”...



¡Qué bella lección nos da la naturaleza, que es obra de Dios!

¿Cómo no creer en sus designios?



“Los hombres (y las mujeres también) se perfeccionan

con las propias desgracias y se purifican con los deseos rotos

y las esperanzas marchitas”...



Este es un mensaje muy sabio que el Señor nos envía

a través de la pródiga naturaleza, que Él creó

con sus propias manos, y solo nos resta decirle,

con mucho amor y gratitud:



Gracias Señor, por el maravilloso don de entender tus mensajes

y por la sabiduría de tu divina creación.



Oración


Señor: Toma mis desgracias, mis deseos rotos y mis esperanzas marchitas; 

purifícalas con las aguas del más puro manantial y

la sal de mil lágrimas derramadas en solitario,

y condúceme por el camino recto que lleva hacia

la perfección humana!