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Mis noviembres...
Este es un cumpleaños muy especial para mi y quiero compartir con todos ustedes cada instante vivido durante estos 7 meses de internet que llevo andado. No será un recuento de situaciones, pero sí un cariñoso recordar. He vivido los momentos más intensos y variados, gratos y de los otros, pero son retazos de mi vida y los asumo con toda lealtad, humildemente.
Les agradezco con mucha sinceridad por haberme recibido en sus hogares y hacerme partícipes de sus emociones y de sus vidas, por medio de charlas y poemas compartidos. ¡Me ayudaron a vivir!
En momentos fui “hermana mayor”, en ocasiones “una amiga muy especial”, a veces “madrecita ciber”, otras “hada madrina”, “tesoro”, “cielo”, “mamita”, “amor”, o simplemente “amiga” y algunos que son irreproducibles. Ustedes saben todos los apelativos que me han puesto, yo los acepto porque los amo.
Por este medio, conocí y traté con padres y madres maravillosos con quienes intercambié saludos y besos, niños tiernos y sonrientes, algunas familias completas, parejas felices, personajes solitarios, sonrientes o muy serios y hasta bellas mascotitas, por medio de hermosas fotografías y hasta me abracé con una compatriota y tuve la felicidad de pasar momentos muy agradables con ella, y quedó pendiente una rica merienda con deliciosos alfajores caseros, a pesar de que en edad y dulzura, nos separen distancias como de la Tierra a Plutón.
Me escribieron mensajes muy emotivos y me dedicaron inspirados poemas, mi libro de firmas es una prueba de ello y además imprimí más de 200 páginas con las que formé el álbum de mis recuerdos, al que vuelvo de tanto en tanto para no olvidarles, y ver cuánto amor me rodea! Muchas veces crucé Los Andes con la imaginación, para conversar con un Master amigo mío y recibir primicias de felices acontecimientos que me pusieron muy contenta; algunas noches visité una bella y pintoresca balsita flotando en las aguas del Atlántico y me detuve a conversar con su tripulante; caminé descalza por más de una playa, hundí mis pies en la tibia arena y hasta me revolqué en ellas; exploré lugares, sitios, páginas y mucho más, en busca de emociones; caminé por la marina... de la mano de una encantadora latina con el graznido incesante de las gaviotas, como fondo, confundiéndose con los acordes de la brisa que habla de los lamentos de quienes perecieron en el mar buscando el sueño de la libertad; me senté “junto al fuego del hogar” y me invitaron a sentarme en un bello sillón con alguno de ustedes para escuchar “palabras” muy emotivas y bellas; Conocí el estuario del Río de la Plata, la “Fortaleza” de la mano de una uruguaya a la que amo entrañablemente; de Nynphea, me convertí en Morphydea, revoloteé y bebí del dulce néctar de las flores en los jardines de Chiapas; del otro lado del mar, me gané la amistad de un jovencito que holgadamente puede ser mi nieto, pero no impide que seamos grandes amigos y que me escriba unos mensajes maravillosos; entablé relación con periodistas desconocidos y notables profesores de la letra; conocí el Potomac arrullador y aspiré el aire fresco de su verde entorno; me paseé por Valencia, ¡qué delicia!, donde conocí a una jovencita de ojos soñadores que me enseñó el valor de “ser uno mismo” no importan las circunstancias; fui a conocer una fábrica de cerámicas, de la mano de un “caballero de la palabra” –mi hermano menor- aspiré con arrobo las brisas del Mediterráneo y me saturé de sal en sus aguas a través de inspirados poemas y coloridas páginas de una amiga incomparable y bella que me recibió en su sitio con galanura; me atreví a explorar la Argentina desde mi hogar y me recibieron con amor; Me llevaron de la mano hasta Brasil para mostrarme un sitio maravilloso donde me instalé con orgullo; me saludaron desde el exilio, escuché confidencias, hice confidencias; acompañé a un enfermo muy querido en el hospital hasta sus últimos días, muy lejos de mi patria; oré con amigos formando cadenas de amor, noches enteras y traté de levantar el ánimo de algunos/as deprimidos/as. Lloré, reí, amé, suspiré, discutí, aprendí a perdonar y tantas... tantas cosas más, en estos 7 meses.
Una vida subyugante y hermosa, con sus altibajos, como los de toda familia que se ama. Argentina, Uruguay, México, Perú, España, Italia, Puerto Rico, Norte América, Ecuador, Chile, Venezuela, Brasil, Paraguay, todos hermanados ¡somos una gran familia!
Me abrieron los brazos con tibieza de amigos, para pasar a formar parte de sus sitios y me instalaron con cariño en sus rincones, en sus sillones, junto al fuego del hogar y en páginas bellísimas y decoradas como yo no podría realizarlas, me abracé a ustedes con amor y no me canso de decirles que los quiero mucho!!
Les agradezco sincera y profundamente por todas estas muestras de cariño constante y por cada minuto compartido, por sus consejos y su aliento, por reanimarme cuando decaen los ánimos y por sobre todo, por ser mis amigos. Les pido que me recuerden en sus oraciones y que DIOS NOS BENDIGA SIEMPRE!!
Hoy 10 de noviembre, levanto mi copa rebosante de amor hacia ustedes y brindo por mis 61 noviembres, que son más gratos ahora, porque sé que muchos amigos me acompañan desde el espacio.
¡¡¡Salud!!!
10 de Noviembre
de 2.002
¡FELICIDADES,
AMIGA NINFA!
María
Para escribir a Ninfa:
http://www.iespana.es/SENTIRES/
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