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Índice

 

                    Marta R. Zabaleta

 

 

 

 

 

 

Al lado de ese río en la pradera

 

Me resulta doloroso escribir

con estas mismas manos

que estoy sola

con la luna.

 

Pero ya lo he estado,

lo he estado hasta contigo

y he vivido, al lado de este río,

en este

atardecer de la mañana,

en este

decirte sin que escuches,

en esos rumores pasajeros

adonde fui a escucharte.

 

No te encontré, no estabas.

 

Te recorrí río Maipo por aquellos años, incesante. Me llamaste Neruda,

me presentaste a Guillén, viajé al espacio con la primera astronauta

y de vuelta

me apoyé en lo más alto de Los Andes:

ni yo paré de hablar

ni tu carro desvío su camino

ni las cadenas apartaron la marcha de las pistas nevadas.

 

Y sin embargo al final

mano con mano,

pelo con pelo

yo con cigarro,

tu con mis pestañas

en tus labios

yo con tus lágrimas

 

y entre los dos,

la sombra de una orquídea

y una balada.

 

2002

   

 

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Poema direccional sin pájaros ni ramas

 

Dedicado con mucho amor a mi joven amigo

Emiliano de Boer, 9000 CR , Argentina

 

Vine a esta cabina para enviarte

como un avión muy rápidos

estos poemas de un amor turbulento

y de un tiempo que ha pasado

casi al lado de mi presencia

con tu ausencia regado

y un apetito de verdad

nunca saciado.

 

Fragmentarios, incipientes,

somnolientos, como todo lo mío,

utópicos y sin embargo, suyos.

Pero se quedaron

colgando de una hamaca

en el balcón de una esperanza

y hoy están lejos,

buscando en otras playas

piedras de un destino

desarropados.

 

Es que aquí hay una lluvia que no nieva

que transpira que suda que trastorna

que te grita se infiltra te amordaza

una mitad de la población que se masturba

con lamentos de esperanza indigestada

y sufre pesadillas de máquinas pagadas

modelos nuevos de autos sin esquinas

mujeres larguiruchas de arrugas casi invisibles

y ojalá ya parecidas a Gente.

 

Ojalá fueran gentes, y ya no usaran

pieles robadas

hasta en los días de estío;

ojalá se cansaran de contar

los dólares;

de hablar hasta el hartazgo del maquillaje de sus caras

de sus pieles ácidas de cremas reventadas

de sus hombres sin nombre, uniformados

carcomidos, sin lágrimas, tristes culpables.

 

Mientras que en la sombría ignorancia

por a calle Santa Fe al tres mil,

de un Palermo con miedo y sin futuro

deambulo sin laburo

como nave alertada

al filo de la nada

trasnochada

 

una familia cartonera prepara

para comer restos de otra separando basura

y en tanto los niños cenan de la muerte,

sentados en la vereda frente a un balcón engalanado

hay una paloma blanca que come de sus manos

una niña que me besa la mirada

preguntándome por qué es que no hago nada.

 

Buenos Aires, Barrio Norte, 30 de julio de 2003, 23,30pm

 

   

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Juguemos a jugar que somos madres*

 

Dedicado a: Dr. M.A. de Boer, a nuestros hijos, a la sobrinita Suyahi, y a la Memoria de mi ex alumna Muriel Dockendoss, desaparecida en Chile en 1974

 

Nacimos personas. Como víbora que se atraganta con su cola, mujer hija única, ‘como Melpómene’, dijo mi padre

devine diosa de todas las tragedias, como mi madre.

 

‘Eres una mujer hermosa’.Lo siento, capitán- pero nos hemos conocido

un poco tarde. Erguido, bigotudo, armado, pintoso, como mi padre.

Soy la Libertad, os lo repito, una bandera, soy senos,

fui marsellesa.

 

Y soy quimera, un hecho y mil palabras. Aturdida, histérica, un ser cambiante.

Hundidos ya los dientes a patadas, soplando al viento los quijares

y bebida la sangre coagulada, rodeada de fieras amaestradas con su orina,

su semen, su ignorancia, sus cigarros.. .

 

La vagina que muerdes, pequeñito perroser que penetras

como un buitre, que cabalgas como a tu madre y la violas

como si fuera tu hermana, asesino, sin saber que tú eres también

parte del pueblo, gendarme, camarada.

 

Un número y violada: duerme, no llores, no te mates, mira volar las golondrinas

rojo y blanco, y en el campo, recuerda, serás el humor reverberante,

en el lecho sonríe colina sin bastiones. Tu juventud nos daba la esperanza.

No la llores, madre. Ella es estrella.

 

Muriel: en el despeñadero mapuche fuiste el fusil en alto,

llamarada, alumna, hija, tía, hermana, amiga, novia, esposa, compañera

amenazada entregada golpeada sucumbida, encima calumniada

Muriel acribillada.

 

Regaron los servicios con tu sangre, te entramparon, desnudaron, enlazaron,

penetraron, cinco, diez, quince, veinte, cien veces, asesinos blancos, vomitabas

y aun profanada, no delatabas, no llorabas, nada nos cambiaba.

 

Gritaba el golpeador, el gran dios de los genuinos zánganos,

de los colegas sin substancia, de los desarropados con miedo,

el dueño feroz de esa luz incesante con que trataron de desnudarte el alma.

 

No nos fusiles, no nos golpees, ya basta, mataste tu inocencia,

no dejes que te escupa quien te mate; el amante te abraza,

los padres te suplican, el centinela tiembla, y cuenta: otra vez

 

hasta diez, y vuelas: eres otra vez paloma y rojinegra, vestida de mil soles.

No la embarace, no la roce, no la hiera, mejor mátela, Coronel, y la embaraza,

la roza, la hiere, es una niña, gime, sangra, se abomina, y la hiena la mata...

 

Subiremos otra vez las escaleras adonde el sol calienta, la primavera va desnuda,

crecen las sierras y los volcanes rugen, hablaremos de los partos, juntas las manos

jugaremos a jugar que todas somos Madres. Porque nací persona.

 

* de mi libro-collage de pseudo memorias, en preparación: ‘Dulce de Leche’

 

Canadá, February 2003.

 

 

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Isabel en un grito

 

Avanzas aullando

por el camino de los musgos

te deslizas ligera:

hecha de plumas, vuelas

 

Estaba la cigarra

mirándote el cerrojo

y en mi mirada vaga

se proyectó la noche

 

en que llorabas

en que no oías

en que sólo penas contabas

que nos dolías.

 

No estabas y no estás

ya por un día: te han raptado las diosas

y lejos esta noche nos has dejado, yo repito tu nombre, te llamo:

haz de escucharlo...

 

No son penas del alma

las que mi amor sonroja

son pecados, mentiras, malos tiempos

de un pasado lejano y apenas olvidado.

 

Por eso, te reclamo.

Por eso y porque amo.

Porque es muy tibio el sentirme entre sus brazos

y quiero conjugarte entre los míos, y también a ti,

 

arrullarte

con las palabras

y el silencio

de estas manos.

 

 

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Nuestras mañanas

 

Dedicado al Director del programa de Radio F del Mar

Don Carlos Omar Bareilles, en Comodoro Rivadavia.

 

Desde todos los ángulos

soplan agudas, dulces, plácidas,

sentidas, esas palabras tempraneras

que nos abren, cual sol de primavera

ventanas a la zona, ávidas

de la Patagonia, de esa la patria toda

y más allá, Los Andes,

y aquí en mi pieza reflejan vida

como dos manos que se tocan,

con un sonido a veces melancólico

porque estoy sin estarlo

y soy sin serlo.

Pero aquí están conmigo,

cada una de esas palabras,

cada risa, cada patriada:

esa señora que explica su impotencia

y en su dolor espera urgente ayuda,

ese niño desnutrido que vomita hambre

o la presencia en ángel de las mellizas quemadas

o del padre que cuenta ese calvario,

y una maestra joven que alienta la jornada

Ah! esas dos chicas tan bonitas

que hablan esta mañana

de los niños más pequeños

con sus sonrisas suaves

y sus pelos lacios muy largos,

aquellos los que tal vez ocultan

otro escenario, y tal vez, sin decirlo,

o tal vez sí por fin, ese cansancio histórico

de saberse mujeres, y de ser aun de aquel segundo sexo...

 

 

Y los niños que juegan

y los señores que llaman,

porque sube el precio del agua,

o que protestan porque nos quieren

llevar al cura Don Luis

justo ahora que las cosas andan,

mientras el cerro se desliza un poco

y los santos que auxilian lo sostienen,

y los tangos que encierran en su sabor

toda la pasión y la belleza y su tristeza

y ese susurro de resistencia

en la palabra esperada

que resistirá, aun a la desesperanza.

 

 

Con la noticia oportuna

el policía enojado

el paciente cansado

y la mano tendida

y los ojos abiertos

y los sentidos todos

puestos en cómo estará

el tiempo, en lo que sirven hoy

esa comida, corran, que ya se acaba

mientras se va tomar un café

se va

y si no, conversa con sus bardos

o con las chicas naranjas, pero

siempre bonitas, aun en la mañana,

manos y voces y programa de todo un pueblo

pueblo de un mar risueño

de un petróleo en tormenta

de un cascabel de notas,

surgido de las muchas manos

y de las muchas bocas

que entibian nuestras vidas

desde la tierra nuestra

esta y cada mañana.

 

Hablémosle al director maestro

ahora que su madre se ha dormido

nosotras las mujeres amigas

juntemos nuestros brazos

para brindarle apoyo, amparo

en este nuestro día

en que como los demás todos,

nosotras sus oyentes mujeres oyentes 

recordando a nuestras propias madres

sus oyentes mujeres,

todas o casi todas

juntamos nuestras voces

tal cual si fuéramos

un poquitín de madres.

 

 

Mientras se toma un cafecito, se toma

lo acompaño desde casa,

me tomo un desayuno, me tomo

“todos tienen la culpa, menos yo, viste”,

de las cosas que pasan.

Es por eso que yo no tengo pago,

ni medialunas, ni patria,

pero en esta mañana

con el rumor del viento

le mando lo que tengo

con este, todo mi amor de madre.

 

 

Para el Día de la Madre en Argentina

Primero publicado en el Suplemento de Crónica Literaria, del Diario CRÓNICA, Comodoro Rivadavia, 14 de octubre de 2003.

 

 

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Continuidad 

(dedicado a esa tierna mirada)  

 

"No nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes

dentados, vegetación lujuriosa. Pero quien habla en la habitación llena de ojos. Quien dentellea con una boca de papel. Nombres que vienen. Sombras sin máscaras. Cúrame del vacío-- dije. ( La luz se amaba en mi oscuridad. Supe que ya no había cuando me encontré diciendo: Soy yo). Cúrame--dije".

Alejandra Pizarnik.

CONTINUIDADES

No repicar ni en misa sin campanas. Las bellotas suben al árbol, las ardillitas se arrullan en carnaval de hojas. Amigos sin rostros. Promesas sin escuchas.{la esperanza se asilaba en la linterna. Supe que ya no había luces cuando me encontré diciendo: Se ha hecho la luz. Y ahora lo comprendo}. Mátame – usa esos versos cual palabras.

 

  

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Yo, la peor de todas

 

Por eso me ha dicho

que no me ama

por ser

ingrata

abusiva

irreverente

agresiva

muy egoísta

a más de manipuladora.

 

Y yo que creía

que era solamente

porque

soy ya vieja

gorda y muy baja

más bien fea

evasiva, soy

dormilona

y rosarina.

 

 

Mas sin embargo

dijo también que soy

solidaria

generosa

valiente como pocas

Por tanto es hasta posible

que me quiera

sólo que sería yo entonces

un producto espurio de la suerte 

una mujer

fuera de serie:

un ser extraordinario.

 

Pero, eso sí,

muy resentida!

Ay, que mala especie:

yo, ¡ P  E  C  A  D  O  R  A!

 

 

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Isabel cascabel eres mi espejo

                 

Yo no sé si te burlas

o me crees

y no sé si te entiendo

ni me importa: pero sí sé

que nadie ha sido como eres

así de generosa con mis notas.

 

Que nadie se ha acostado al lado de mi sombra

la ha rozado y la cubrió de pétalos: pero sé

que estás allí y nos esperas,

que me llenas de gloria pasajera,

que me estimas, y que te quiero.

 

Que a mis cansadas manos matutinas

le hicieron un agujero las lisonjas

y que rompen de fuego mis entrañas

cada vez que escribirlo yo lo intento.

 

Pero vuelve, siempre responde, y oh! traicionero

de maravillas vuelve a poblarse mi tintero

con el pétalo de una de sus suaves notas

una canción suya, otro poema, un reto, y yo

que imaginas pues, que a mí me pasa,

pues si, dices bien...con mucho amor le espero.

 

Y aparece después todo de nuevo

desgarradas sus corbatas nuevas

y de nuevo le beso en mi cerebro

con perfumes de abril y con colonias

de abejas le persigo, le pican y sulfuran,

y me responde con un sol no hecho de rosas

y así evapora los saldos de la herida

y le digo lo que es verdad ahora:

que no más, que ya no le amo, que es para mí cualquiera,

salgo a las playas y me paseo altanera

desafiando a los siglos y su distancia

todo esto para esperar y otra vez, verlo

retratado en el filo de la aurora.

 

Para poder besarlo quieta y con él, sola

en el lecho de otro mar y de otra aurora

cobijada en tus palabras y tus pinturas

me duermo en su retrato hecho fantasma,

sintiendo que me ahoga su cerebro

sabiendo que naufrago en sus misterios

y así me encuentras, vestida de argumentos,

sigo vacante y sola, y me arrullas

con tu carta en las mañanas

renaciendo noche de día

hecha aun un ovillo

porque le oigo y sé que

cuando

se cepille los dientes esta mañana.

seré yo su sonrisa y suya mi boca,

y tu estarás

sonriendo en el Levante, con nosotros,

porque tuya

es tanto su amistad,

como te doy la mía. 

 

 

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Amor terrestre

Dedicado a quienes cuidan de otros / as

 

 

¿Quién cuida del cuidador y sus palabras

en esa tierra inédita del tiempo, sin mañana?

Está solo con esa brújula gigante que rueda sin espacio

en ese lugar ya vacío de esperanzas,

mientras suena aquella aterradora sinfonía

de su vida enterrada entre fantasmas

 

 

¿Quién le procura, siquiera quien lo aspira

quién suaviza las penas en su alma,

aquel lugar adonde se abandonan las palabras

y queda solo con la verdad desnuda,

porfiada y fiera y su conciencia impura?

 

¿Quién al mar lo siente como musa

y a su risa la percibe como música?

¿qué es aquello que en la emoción se agita

y en la lava del día la restinga evapora

mientras a la sombra de ese molino lora?

 

Qué si no el sonido de una gigante caracola

matiza de lágrimas el pasto

para que no las oiga al alba.

Solo las lágrimas cuidan

al cuidador de los cuidados.

 

13 de septiembre 2003.

 

 

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Hoy en el tren

 

te pensaba

subiendo len ta men te

y haciendo de mil notas un poema

comentaba

la mira, se acerca a sus pecíolos

los traga, uno por uno,

cada periplo de muerte es su deseo

cada seno su llaga

Amor AMOR amor amar ama a la NN

y después con sus cadencias de sonatas

y esa frescura de lavanda en cada pétalo

y el cielo vuelto aurora, mientras suma

y la copula

y yo les miro

y les sonrío

y me retiro

sortilegio de olas

abren las puertas

los heraldos hambrientos

de un ser sin hora.

y tú no sabes

¿O sabes?

por que yo quiero

y tu no sabes

¿O sabes?

por que te odio:

será esta pena vagabunda de la aurora

será esta quietud temprana de mis sábanas,

será este mi hábito de esperas?

Será todo tan perfecto

porque tú no estás o estás con otra

que entonces yo te amo/

O será, me consuelo, que me dejas

adonde quiero estar,

poblada estoy de espejos

vivenciada en un castillo acompañada

esta soledad tan tiernamente poblada

de recuerdos y siglos de la historia.

 

¿Como llegué yo a esto, cómo a quererte

como al agua, transparente y claro?

¿qué es eso fiero pero aun en mí

que creí amarte tanto?

¿es cansancio o hartazgo?

¿es el sexo deseo o es patraña?

me recito mis versos renacientes

len ta men te me desnudo

y así te amo.

 

Gales, Atlantic College, 2003

 

 

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Sonrisas de una mañana de tinieblas

 

Egoísta : el cielo cuando se enmudecen las estrellas

Agresiva : la noche cuando el cielo se hace agua

Ingrata : la rana cuando se bebe el agua del estanque

Manipuladora : la fricción del pecíolo sobre la abeja

Generosa : la soledad de una flor en una copa

Extraordinaria : una mujer que se desnuda ante un rosa

Irrespetuosa : la fragancia del heno en la cachaza

Abusiva : la verdad dicha por una voz amiga

Valiente : que con la tapa se mantenga caliente

Generosa : la olla con ravioles hervidos

Solidaria : la ola con los pingüinos cuando nadan porque están despiertos

Silencio : el cajetear de los sentidos

Tortura : una sorpresa encerrada en un caja

Fatiga : la verdad por afuera y en la vida

Cansancio : asomarse a la ventana de las cosas

Corbatas : sinfonía de notas sin acordes

Dulzura : el ruido de una pluma que se cae

Muerte : destellos de una vida que se abre

Sencilla: la vida si se aceptan sus mentiras

Mujer : cada una de las letras de su nombre

Extraordinaria : una hormiga borracha que sin embargo labura

 

2003

 

 

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Entera figura hasta en mi sepultura

 

Tu sombra es de un verde puro y de amapolas, tu pluma:

Tu sombra huele a canelos cuando cabalgas entre fuegos:

Tu sombra sabe a escondites y amarguras ya domadas:

Tu sombra es de un verde claro, toda teñida de amparo:

Tu sombra piel matutina sopla a las nubes, rompe el cielo:

 

¿Sabrá siquiera tu estampa

que ella habita en mi corola

y se ha quedado dormida

porque le corte la cola?

 

Ay!, que cosas tiene tu sombra

que me envilece y embriaga,

aunque huela como que a pétalos

que se han secado en las ramas.

 

 

Epping, Nov. 2003

 

   

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Que la vida es triste si no la vivimos con una ilusión

 

Y vaya esto en prueba de como me estimularon vuestras opiniones

(Isabel, Cherie y Francisco José... para proseguir sonriendo)

 

QUE LA VIDA ES TRISTE SI NO LA VIVIMOS CON UNA ILUSIÓN

 

Dedicado a mi ex amigo más intimo, el pluridimensional

 

Como una medusa que se substrae a los cánticos de peces de espada y cuernos

como una malvada harpía mecedora de sueños que mueren

en la playa y sus olas

con una ilusión desarropada

y un martillo sin hoz y una mañana sin calandrias

como un marco sin cuadro

y un cuadro sin rebojos

como una mancha de plata en un espejo roto

en una esquina negociando mis sueños

y en la otra contándole los años a ese árbol en celo

como una lámpara que se revuelve en espumas

y un tren que camina y un elefante que salta

con toda mi joroba

me he sentado

he escuchado

he decidido

he renunciado

a decir tu nombre sino en sueños

 

y helo aquí,

tempranero,

tu nombre me ha despertado

una vez más

con su porfía

y tu locura

esta mañana.

 

28-10.2003

 

 

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Noche sin sol

 

Cuando el cansancio se suma a la jornada

de las prendas azules sin el blanco,

¡qué vendaval sombrío recorre las paredes

impregnadas de olvido

y sin venganza!...

 

Cuán escuálidas es la estepa y zigzagueante

la colina que nos une a la esperanza,

qué trunca está la risa pirateada

y el despertador cuán vacío

quedó sin todas tus nostalgias.

 

Qué triste pareciera ser la calma

cuando el pecho se ahoga de fragancias.

 

Qué lejana la muerte peregrina

cuán alada la noche encapotada:

¿qué busca la sonrisa que aún lo valga?

un plato de comida

y una daga.

 

 

18 de septiembre 2003

 

   

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Asidas como en mortaja, carnaval de penas blancas

 

Dedicado a Manu de Boer y a Buenos Aires en primavera.

 

Suben

bajan

vuelan

solas.

Como el rumor de las hojas

piensan

sudan

se idolatran

caen.

Como el dolor de las rosas

duelen

suenan

bailan

se columpian

mientras pasan

por la ventana vacía

paladar de penas rancias

por la ventana

tardías.

Como el sabor de las cosas

en el pasar de las horas.

 

añejadas

limpias

amargas

y ajenas.

Como el hornero en la rama

solas

quietas

puras

ocres

taciturnas

caminantes

y muy cálidas.

 

Como el vapor del barbero

cuando retiran el agua

suben

y bajan

encogidas

se estremecen

como hace el pasto en la parva.

 

En bienvenida de agujas

y en pesar de penas blancas

bajan

 

caen

duermen

corren

ruedan

abrazan

pasan

se avalanchan.

Como el correr de la vida

danzan su danza macabra

los versos que me has pedido

ya no quedan en las ramas.

 

caen

corren

se entrelazan

callan.

Como manzanas maduras

que ven pudrirse la zarza.

Fueron tu guiño y

mis ojos

fueron tu tiempo y

mi olvido

el viento las volvió

esquivas

errantes

Como sueños

agotados.

 

Cuando soñadas

sus penas

fueron las mías

y mis ansias

sus palabras

fueron

sus manos

aladas:

su sonrisa

fue mi máscara.

 

Carnaval en armonía

silencio de penas blandas,

sonrisas de las gaviotas

cuando se lanzan a agua,

su murmullo en mis palabras

festival de penas blancas.

 

Londres, 2003

 

 

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Invitación a jugar a poetas del foro

 

Y que sí en esta noche

sedienta de verano

de avatares absurda

juntamos todas las manos

para saltar la hoguera?

 

Y que si nos brindamos

miradas vagabundas

nos damos guiños de hambre

y dejamos bambolear las caderas

saltando los pedales?

 

Y así la noche pasa

serena y pasajera

y así la luna brilla

y la mañana escapa

jugando con frescura

y mi cabeza descansa

junto a vuestra ternura?

 

No seria fantasía el duende

que aprisiona el alma

en un suspiro, el hada

que acompaña con sudor

de matrona dolorida, la tormenta

esperada que resbala en los cuerpos

juega, salta, brinca, nos cobija

con calidez de hermana.

 

Juguemos a la ronda

que el viento nos alcanza

la Sohar come a las uvas

y el zorro domestica

al ogro y sus esposas

para que Caperucita vaya

a recoger medallas del cofre

de su abuela para un soldadito

que se negó a tomar las armas.

 

 

   

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 Final histérico   

 

Jouissance?

 

Partimos

Hablando sin propósito.

 

Recorriendo senderos paralelos

Nos volvimos dos espíritus corteses.

 

Me convertí en un hombre

Y lo deseé en mis venas.

 

Pero no pude llegar a convertirme

En el desacierto amado por el otro.

 

Mi cariño era para él ‘una lección’ de amor apetecida

Y mis manos vacías no bebieron en las suyas sino al viento.

 

Al suyo no lo entiendo:

Para sentirlo, necesitaría primero hacerme mía.

 

Como serlo?...

Con sólo sus silencios

 

Sus palabras.

Tus palabras

‘Son sinceras

‘Son respetuosas

‘Son bien intencionadas

Pero mágicas

Palabras.

 

Que bellas son tantas, todas juntas, esas palabras

Son lo que quiero

Porque las puedo tocar

Con suavidad

Pasión

Con mucho llanto

Y darte así las gracias a tu existencia

'por recobrar la mía'. je Ej.

   

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Apostasía de la pérdida de la lujuria: di tu renuncia y vuela  

 

Mírate

en el espejo de las horas

desnúdate

en el centro de una plaza

antójame

como un zorro a las uvas

suéname

toda vestida de arcángel

simbolízame

sin un pan bajo del brazo

sublimízame

en espacios militantes

y luego

desnúdate

y ámame.

 

Serás ese rió que renace en las piedras ya agotadas, manantial de temprana cordillera, una azucena del alba, el perejil de mis males, tormillo y harina tostada, lechuza de temporada, medialunas con tostadas, tango de la barra brava. Amor, mi amor, te estoy esperando, como el ñandú a la pava. Te haré cepillo de la espuma, limpiaré la historia como alguien que la engrasa, y en un castillo de naipes, habrá un plumero gigante: te veré detrás del agua, no gozarás mucho en tu cama, porque estarás conmigo siempre, soñando junto a la parva o para el caso, gigante, envueltito entre mis sábanas, restinga de las vaginas que callan.

 

 

 

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Desenlace

 

Voy buscando

huracanada y ola

bebiendo del vacío

como en mi sombra y sola

castañuela de suspiros

coros de abuelos

transparente en mi anhelo

buscando ese presagio

en otros cielos.

 

 

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Cielo otoñal

 

Lo anticipa en su monotonía el cielo negro

lo esconde tras de sus hojas una rama,

se extiende sobre la pradera y cae en los llanos

alargando su brazo hacia el ocaso

 

se fragmenta en la lluvia que no cae

y cuando el sol al final lo inunda todo

flota en mis manos colorido y claro

expandido en el silencio y contorsiona

el paso de una nube demorada

 

para luego quebrantarse, somnoliento

prometiéndome un beso trasnochado

se acomoda en mi puño como hermano

el primer arco iris de la tarde,

y en su espejoso brillo

me despido así al desnudo de otro verano.

 

 

 

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Boca postiza

 

Como una planta

rota

que se quiebra en la base

suspiro

con cierto alivio

las penas del mañana.

 

Calandria del olvido

me levantas

sábanas sin hojas

me pueblan

lágrimas sin sonido

me guardan

y me ducho de cuentos

de historias y de fantasmas

y te beso desnudo

debajo de la parra

y me inunda

y me prodigo

y me acecha

y me estruja

y me sonrió

en tu boca

ya sin dientes

ya con labios

que no tocan

con sonrisas

que no saben

sino besar a otras.

 

 

me levanto

me saludo

me reparo

ahora que te he dejado

ahora siento en tu boca

que ya no soy yo tu otra!...

 

Buckhurst Hill, Callejuela Real de la Abejas emiliadas, 18. 09.03

 

 

   

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Grief

18.9.03

 

No me quieras paloma

ni en tu aurora

pasees por mi cuerpo

tu ternura.

 

No me sientas fugaz

en las mañanas

ni en tu alcoba

me mires con dulzura.

 

No me nombres fugaz ni repentina

tu que de sombras adornas mi estadía

porque solo de penas entiende tu premura

y de abandono suena en tus manos la bravura.

 

Sólo estás porque mueres

cada vez que miras al sol en las montanas

y porque a todas tus muertes prematuras

les ríes con pavor por sabrosura.

 

Yo, excluyente.

Tu, conspicuo

sombrero de la luna

enlutado

calambre

de un espejo

marchito

unicornio azul

trocado en blanco.

 

Sucio huracán del tiempo

Sin memoria.

 

 

Poemas de ©Marta Zabaleta, compilados por la autora, Londres 5 de agosto 2004

 

Dr Marta R. Zabaleta
Honorary Visiting Senior Lecturer
Latin American Development and Gendered Cultural Studies
School of Arts
Middlesex University
London, UK
m.zabaleta@mdx.ac.uk

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