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Índice

 

Maria del Mar Estrella

        Ediciones y Galardones 

 

   La vida necesaria

   Sigue cantando, hermano

   Los dioses mutilados

   Hermandad de la palabra

   El país de la magia

   Amigos

 

 

 

 

 

       

Ediciones y Galardones

                María del Mar Estrella es una poeta reconocida y consumada, poseedora de cuatro libros editados:  "El poblador" (Losada 1963), "Pueblo de Caín" (Losada 1968), "Corazón habitado" (Botella al Mar 1982) y "Los dioses mutilados (Ediciones del Agua 1997). Así como otros treinta y cinco a la espera de su publicación.

                 Entre  los galardones que ha recibido, destacan:

- Premio Prosa Poética en los Juegos Florales de San Miguel, evento cuyo jurado integró Jorge Luis Borges.
- Premio Nacional Iniciación (Dirección General de Cultura de la Nación, en l962), que obtuvo por su libro "El poblador"
- Premio Internacional de Poesía "Pablo Neruda",(Perú -l974)
- Premio Nacional Roberto Themis Speroni (La Plata - l976), que obtuvo por su libro "Corazón Habitado"
- También por "Corazón Habitado", obtuvo Mención Especial del Fondo Nacional de las Artes, en l982.

                 Igualmente ha prestado su genio literario a la creación de temas, que posteriormente han sido musicados e  interpretados por  las voces de  Susana Rinaldi, Carmen Guzmán, Néstor Fabián, Ricardo Lister, Gabriela Fein o Patricia Barone. También en este sector ha recibido reiterados premios.

                 



 

 

 

 

LA VIDA NECESARIA
(A la mujer en el mundo)

Hay mujeres que tienes la costumbre de mirar a los ojos.
La sincera costumbre de mirarnos el alma, del revés y para siempre..
Hay mujeres que siempre nos encuentran en el momento justo.
Al borde mismo de la desolación o del fracaso,
y con una sonrisa, una palabra, un mínimo silencio
nos fecundan.

Hay mujeres de luz, de pura raza, de alimento sonoro.
Milagreras silvestres que florecen
entre las bacanales del asfalto.
Hembras de un sólo rostro, que se animan
a dar el corazón como si nada.

Ya penas las descubres, algo crece en tu interior, se expande,
se llena de sonido, de sentido,
de solidaridad invulnerable.

Y si un día se van, se van en lluvia.
En lluvia consistente que guardará nuestra raíz.
Su huella ha de quedar aquí, en este hueco pequeño y solidario,
como queda la huella en la vasija,
rota por el tiempo.

Hay mujerea que alzan la bandera que otras dejan caer.
Mujeres pueblo que reivindican la esperanza.

Porque nunca sabrán su dinastía,
que las bendiga el sol
y lo que dieron;
la vida necesaria.


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SIGUE CANTANDO, HERMANO

Sigue cantando, hermano, no resignes tu oficio militante
no arrojes la toalla: el hombre es tu bandera
tu poderosa lagrima sin amos
tu fusil de palabras.

Sigue cantando, hermano
a través de la burla y la fanfarria
a pesar de los muros y presagios
mas allá del horror...sigue cantando.
Sobre la indiferencia y el desprecio
bajo golpes y hambres
sobre miedos...sigue cantando.

Sigue cantando tu pregón de sueños
sigue contando lo que el hombre pasa.
Haz un surco en el pueblo y allí planta
tu corazón multiplicado.

Pero no te resignes
no lamentes tu oficio de bandera
tu trabajo de obrero militante.

Sigue cantando.

Ábrete el corazón, pulsa tu rabia
pero sigue cantando.

Sigue cantando,
sigue cantando, hermano.

La vida es una canción insobornable.


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XXIII


Desanda la palabra empollando sus nidos
en cualquier sitio de mis versos
desordenadamente, como si no supiera
que conjuro lo trae, ebrio, hacia mi
listo para el amor o los combates.

Tal vez en otra vida mi corazón fue pájaro.
Tal vez en otro sueño nací libre.
Tal vez la oscuridad me otorgue un ala.


XXIV

Como será este mundo cuando ya no lo vea
que latidos envolverán su sed
donde hará puerto.
Que nuevo dios protegerá su nombre.

A donde ira sin fe cuando este solo.

Este mundo que ame
como se aman los sueños y los hijos


velando su regreso
hasta que la ultima lámpara se apague.

XXX

Un gorrión picotea su migaja
saboreando el universo.



(Del libro "Los Dioses mutilados",l997)

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HERMANDAD DE LA PALABRA 

A los hermanos de la Red 


Como duendes que velan en la noche 
palabras que se enlazan y se expanden 
en comunión con sus latidos 
sobrevive 
esta Hermandad de la Palabra. 
Somos 
hormigas laboriosas, perentorios transeúntes de la melancolía, 
cibernautas que creen 
que es junto a todos 
como se afirman los caminos. 
En este 21 de diciembre, desde el Café La Opera 
Argentina 
extendemos la mano al universo 
y les decimos: Vamos!!! 
Entre luces y sombras 
consagrados 
a la Hermandad de la Palabra. 

A la Hermandad de la Esperanza. 

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EL PAÍS DE LA MAGIA 

Fuimos como dos niños felices y ligeros
corriendo por la vida con las manos trenzadas
fuimos como dos gotas de lluvia, paralelas
que tiemblan y se juntan en la misma nostalgia.

Fuimos dos hojas verdes en un árbol de otoño
dos pájaros en vuelo con un nido en las alas,
dos alegres compinches, dos payasos azules
dos globos de ternura que se enredan y bailan.

envueltos por la gente, por la ciudad y el humo
fuimos dos que se miran hasta el fondo del alma
porque el amor nos puso collar de mariposas
y nos abrió en la sangre multitud de ventanas.

fuimos dos que una noche se atrevieron al salto
fuimos dos que saltaron sobre el mar de la nada
y en un beso de espuma, contra el mar de la muerte
fundaron las orillas del país de la magia.

Cuando nos llegue el día de separar las rosas
y nos quedemos solos velando las palabras
tendremos un secreto mas fuerte que el olvido
recordar que hemos sido juventud y campanas.

Que fuimos, ¡ay!, dos niños felices y ligeros
corriendo por la vida con las manos trenzadas.


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AMIGOS


Un puñado de sueños me regaló la vida.
Son voces y son manos que siempre me acompañan.
Son alientos que empujan y silencios que cuido.
Son puertas en la noche, y en el miedo son alas.

Un puñado de sueños, es decir, la alegría
que nos une en el ancho corazón de la magia..
La última certeza de haber estado vivos,
y después de la muerte, la primera esperanza.

Yo les debo mi sangre, les debo la hidalguía.
La fe de haber creído en estas pobres alas.
Los pequeños triunfos, los combates perdidos...
Yo soy apenas sombra, si la amistad me falta.

¡Aquí los quiero a todos, puñados de mi vida!
Amigos, mis amigos, mis mejores palabras.
Aquí, junto a mis brazos, los muertos y los vivos.
Amigos, mis amigos, la mitad de mi alma.


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