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LA GRIETA


Se incorporó en la cama sobresaltado, ¡Dios mío! ¿Qué había sido eso? ¿Un temblor de tierra, un trueno?. De todos modos ahora todo parecía tranquilo. Trató de distinguir algo anormal en la habitación, mientras esperaba que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad, pero no notó nada extraño, probablemente había sido un sueño.

Entre todos aquellos pensamientos le llegó uno bastante imperioso, tenía sed, y mientras se levantaba para ir al baño a por un vaso de agua, recordó los acontecimientos del día anterior.

Realmente había bebido demasiado aquella noche, ¡ pero algo tenía que hacer para soportar los desplantes de aquella mujer!. Era la primera vez en su vida que un ligue le duraba mas de un mes, ¿sería aquello amor? ¡Uf, no quería ni pensarlo!, pero lo cierto era que desde que la conocía, había sufrido plantones, insultos por cosas que ella consideraba “machistas”, coqueteos con otros hombres delante de él, y aquella ropa que se ponía, que parecía que iba pidiendo guerra.

La discusión de la tarde anterior había llegado precisamente por esta última razón, de acuerdo, empezaba a hacer calor pero ¿era preciso salir de copas, como si uno se dirigiera a una playa nudista?.

Cuando la dejó en su casa -pese a la reticencia de ella, que no consideraba necesaria tal atención-, su enfado estaba en el cenit y había jurado para sí, que antes se lo tragaba la tierra que la volvía a llamar, pero estaba tan buena...

Llegó al cuarto de baño y encendió la luz, y lo que vio le dejó de una pieza. Una fina grieta atravesaba el techo, bajaba por el armario de espejo, el lavabo y llegaba hasta el suelo... era como si la habitación hubiese sido partida limpiamente en dos, por un cuchillo. También se dio cuenta de que aquella gierta salía del baño y continuaba por el pasillo en dirección a la sala, la siguió preguntándose dónde diablos acababa aquello. Llegó a la sala y la encontró en el mismo estado, la grieta había partido el cuadro de la pared, el sofá, la alfombra, la mesa de centro... ¡Dios mío! ¿Qué estaba pasando?. De pronto oyó voces en la escalera, al parecer aquel fenómeno era general y algún vecino ya se había dado cuenta.

Intentó salir al rellano para ver si resolvía el misterio, pero no llegó a dar un paso.. De pronto se escuchó un gran estruendo y él, que se encontraba justo sobre la grieta, sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies y se sintió caer al vacío. Se dio cuenta de que aquel era su fin y mientras caía hacia las entrañas de la tierra, intentando aferrarse a algo y sintiendo que su cuerpo se abrasaba por efecto del calor, pensó ¡¡Dios mío, no lo decía en serio!!