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UNA SONRISA
Una sonrisa que refleja hielo
en tus labios con trazos de verano…
¿Cómo saber si no es un crudo invierno
pintando de dulzura un desengaño?
¿Cómo saber si al ver tus ojos pardos
mirarse en mis pupilas con ternura
llevan por dentro esa sonrisa pura
que sólo sienten los enamorados?
Miro temblar el pétalo en la brisa
y siento que suspira la flor blanca
cuando en tus labios brota la sonrisa
¿Cuál si me falta, me abrirá una herida?
¿La de tus ojos que me entrega el alma
o la de tus labios que me da la vida?
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EL ABETO…2
Antes de ser papel, corteza fuiste
ausente de verdor te deshojabas
sobre la sobra triste que dejabas
en el último crepúsculo que viste
Se escribe sobre ti, querido Abeto
en la portada de papel rosado,
ya no eres aquel árbol rezagado
dónde dejaba mi mayor secreto
Hoy tu cuerpo corteza refinada
es húmedo papel donde se escriben
poemas, cuentos, ciencias avanzadas…
Eres guía espiritual y no la espada.
Olimpo eterno donde no se rinden
las ansias del saber..¡Nuestras cruzadas!
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A
LO DIVINO - Décima con
redondilla
"Y fue Dios, crucificado
por la crueldad de este mundo
dejó un mensaje profundo
en Jesús glorificado."
Vino a este mundo anunciando
mensajes del Dios Eterno,
la paz y el amor fraterno
y al pecado denunciando.
Al bien lo estuvo alabando,
mas su decir fue olvidado,
el hombre nunca cambiado
y nunca pudo entender
al Cristo del gran poder
y fue dios, crucificado.
Vive el hombre y la mujer
desde el principio del mundo
en un pecado profundo
que algunos no quieren ver
y otros niegan responder
diciendo en tono rotundo
que es cosa de moribundo
que nada se puede hacer
que tuvo que padecer
por la crueldad de este mundo
Fue en algún cerro o montaña
de Galilea o el Cedrón
donde buscando el perdón
venían desde tierra extraña.
Era fervor, no patraña,
pues allí nada era inmundo,
el sermón era fecundo
dictado con gran pasión
que Cristo, con devoción
dejó en mensaje profundo.
Hace más de dos mil años
y es como si fuera ayer,
que al Cristo de mi querer
me lo dejaron en paños.
Fueron inmensos los daños
y más inmenso el pecado
de a un justo haber condenado
tan justo que dio el perdón
que hoy lleva mi corazón
en Jesús Glorificado.
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MIEDO
¿Y qué me dice la noche
con su lenguaje de grillos
su lengua de oscuridad
y un bosquejo de estribillos?
Canto de hambre lleva el río
canto que moja las sombras
un mantel hecho de frío
que va cubierto de hojas.
También yo llevo un cantar
en el sabor de mi boca,
tus besos, tu boca loca,
pegados al paladar.
También yo llevo un cantar
de aguas mansas y sabrosas…
navegué sobre tu mar
vientre cubierto de rosas,
me deslicé hasta alcanzar
donde se pierde la honra.
¡Que miedo tuve de amar!
el valor está de sobra
¡Que miedo tuve de amar!
pero te amé, mi señora.
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QUISIERA
Yo, quisiera escribir un poema
donde pueda con gusto plasmar
tu mirada tan dulce y serena
tu sonrisa frescura de mar
y tu aliento que tibia mi pena
cuando siento ese miedo de amar.
Yo, quisiera escribir un poema
donde un beso llegue a provocar
un suspiro que luego se eleva
y en mis labios se va a desmayar
y sentir que la sangre me quema
y mi labios jamás separar.
Yo, quisiera escribir un poema
donde el verso que forma la estrofa
fuera escrito con una diadema
sobre un lienzo trocado de rosas
que cubriera tu piel…todo el cuerpo
sostenido por mil mariposas.
y guardarlo los dos en secreto.
No quisiera escribir un poema
con cristales salidos del alma
si eso indica que tengo una pena
yo las penas las quiero enterradas
sólo quiero vivir las quimeras
y volver realidad tus miradas
para hundirme en tus ojos princesa
para ahogarme con esa mirada
calcinarme, cuando tu me besas
y morirme cuando no me amas
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SOLEDAD
Quisiera ser un lirio solitario
de blanca flor, estériles semillas
engalanar el campo: mi santuario
morir entre las flores más sencillas
Quisiera ser la gota separada
bajo el cristal de una cascada herida
mirar desde la roca la enramada
donde empieza la tarde a estar dormida
Quisiera ser la llama separada
como un pequeño sol del firmamento
para alumbrar de lejos su mirada
convirtiendo en cenizas su tormento
¡Cuánto nos cuesta callar una verdad!
¡Cuánto silencio...señora, Soledad!
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ROSAS
Las rosas que tu me diste
hoy son rosas sin color
eran rojas, tu la viste
del color de la pasión
la maldición que ya existe
me arrancó todo tu amor
y me dejaron muy triste
un rincón del corazón
por eso ya no me visto
con un traje de pasión
mi vestido es el marchito
recuerdo de nuestro amor
despierto en las madrugadas
madrugadas sin olor
olor de piel empapada
con el sudor del amor
antes del amanecer
la luz del alba se asoma
y escucho sin poder ver
el canto de la saloma
en un lamento acentuado
que el viento entreteje fiel
llevándolo hasta mi lado
para que sueñe con él
en el campo de amapolas
donde lo nuestro se fue
después de cantar las bodas
y nuestra luna de miel
por un destino amargado
que se ensañaba en hacer
de nuestro amor un pecado
que debimos padecer
pues el moro y no cristiano
me tuvo como mujer
y no bastó castigarlo
sino matarlo también
pero nadie se ha fijado
que en mi vientre hay un rehén
que lleva también sus labios
y el beso que le dejé
la noche que nos casamos
y mi vida le entregué.
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CANTAR
El gorjear de la brisa
como canto de año nuevo
sube y baja la cañada
con los sueños de mis sueños
troncos de roble, fornidos
entre hojarascas de parra
están soñando conmigo
sueños que sueñan con nada
en la cañada se pintan
además de hojas de parra
cañaverales inmensos
que me crecen en el alma
nostalgias de los naranjos
del plátano y de la caña
pintan recuerdos amargos
de la noche a la mañana
los recuerdos que se fueron
en naves con esperaza
que de regreso trajeron
cristalinas gotas de agua
blancas almohadas se mueven
en la faja azul plateada
con los suspiros del aire
sobre la vieja cañada.
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Amanecer
poético
No es extraño sentir de madrugada
cuando casi la luz aún no se ve,
la nostalgia de ayer por la mañana,
fue tan lindo y hermoso contemplarla,
pero hoy, cuando amanezca…no lo sé
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PÁLIDO
AROMA
Pálido el aroma de la flor
pálida la flor que se deshoja
¡Dejad que la tarde la recoja!
y cubra su cuerpo sin color
La que un día tuvo el esplendor
de perfumar las horas buenas
con su aroma acariciar mis penas
y ser de la tristeza un contendor
Se ha marchitado el tiempo, hoy ajenas
lejos la tarde y seca la flor
huérfano de amores…un dolor
es la pesadumbre que me queda
y que algún día quizás yo pueda
tener un capullo entre mis manos
y escriba los versos más humanos
mientras la tarde rueda y…..y rueda.
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MUSA I Parte
POBREZA EXTERIOR
Vi aquel sombrero, de pajuela umbría,
sobre la cejuda frente del anciano,
¡Es ventura para mi! Dije a mi mano
brilló mi pluma… ¡Mi triunfo empezaría!
Quiero escribir para él, una poesía
y así pagarle el tributo que me ha dado,
al entregarme su aspecto malogrado
sin intención de lucrar mi fantasía.
Miré en sus ojos, aquel sueño dorado
era un invierno…de oscuridad y frío
y lo encontré ¡tan, tan parecido al mío!
que me quedé pensativo y asombrado
miré su rostro, sereno…. y arrugado
hasta el profundo lunar de su sonrisa;
tenue, fugaz, lenta… a veces, indecisa
como diciéndome: ¡Soy un Santuario!
escudriña en mi interior, aquel breviario
que fue carne e ilusión, ayer, hoy… ceniza
 Volver MUSA (Arte Menor)
MI QUIMERA
La angustia de los rosales
en gotas de primavera
van rociando mi quimera
en los campos y portales.
Luego llevo manantiales
a distintos universos
y les escribo mis versos
con reflejos celestiales.
También en tiempos adversos
aquí en el planeta tierra
donde el salvajismo encierra
modos de guerra diversos
también les otorgo versos
con un mensaje sediento:
Que una paz, ciento por ciento
logre al mundo unificar
y juntos glorificar
al Dios en su nacimiento.
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CONVERTIR MI OSCURIDAD…
Miro a veces, la nube oscurecida,
por la falta de luz en el ocaso,
escribiendo en la t arde de la vida
la tristeza del mundo y su fracaso.
Otras veces, la luz en mis pupilas,
se reviste con luces más tempranas,
miran flores y van sembrando lilas
me abre el mundo sus puertas y ventanas.
En los bosques de verdes pinceladas
se encuentra entre el ramaje, contenidos,
trozos de un cielo azul, entretenidos,
entre el follaje de las enramadas.
Razono mi objeción... ¡Oh, cielo mío!
estancamiento es el pensar callado,
sentir del mundo sólo lo vacío,
sin llenarlo de hermosura… un pecado.
¡Convierto oscuridad… en desvarío!
Ver las tormentas de color rosado;
y aquel infierno que me ha condenado
hacerlo parecer menos sombrío…
Para mirar las cosas más oscuras
con leves resplandores de esperanza,
buscar en la maldad: amor, bonanza,
para arrancar de mi, las amarguras.
La vida se transmuta en espejismo;
es sueño que se vierte en espirales,
del mundo contemplé sólo sus males
nutriéndome de aquel vano mutismo
cegándome a través de los cristales
que el mundo me brindó sin egoísmo.
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VANA ESPERA II
El alba se fundió con aquel beso,
que imaginé de ti en la madrugada,
hirviente beso que dejó calmada
mi ardiente pasión, sin tu regreso.
Vestido con el sol de tu mirada,
bañado por la angustia, por los celos,
dejé frustrados todos mis anhelos
en los cristales de la noche helada.
Allí en la oscuridad, bebí tu nombre,
rocié con amargura mi desgracia,
llené de estrellas grises mi arrogancia
y le pedí a mi Dios, el ser más hombre.
Para afrontar sereno en la mañana,
sin iras, sin rencores, la partida.
Quebrándose en mi voz entristecida
un poema de amor con voz lejana
recordando la vida compartida.
Ella se me fue… y no me dijo nada.
yo esperé, la esperé muchas semanas…
y el tiempo blanco de mis blancas canas.
Jamás volvió… ¡Jamás será olvidada!
Volver BARDO VIEJO
Yo soy un bardo muy viejo, de sonetos cansados,
de una tristeza lenta, de un caminar despacio.
Un pensamiento escrito, con esquemas pasados,
de una mirada hundida, en un postrer espacio.
Una frente arrugada con sus patas de gallo
merodeando las luces, de mis ojos callados.
Hoy me arrastra la vida, ahora soy su vasallo
y me amarra al silencio, con sus hijos delgados.
Hice muchos esfuerzos, que se me malograron,
mensajes que la vida, no logró interpretarlos
y sólo angustias frescas y dolor me dejaron.
Hoy llevo la tristeza de mis pobres hermanos
en los versos marchitos, que escribieron mis manos.
Volver Cosas de Poeta III (MUSA)
Derrama sobre mi cerebro infértil,
Musa, tu inspiración... la fantasía.
Que escriban los gnomos, mi poesía
para que el punto gris vuelva a ser fértil.
Obséquiame del bosque su alegría,
y cubre en los crepúsculos mis sueños...
y en la alborada, con los más pequeños
rayos de luz y tonos de armonía
Arma conjuros y cantos risueños;
hechizos enrollados en el bosque
para que el Hado, no los desenrosque,
con métricas de orígenes istmeños,
y rimas con dulzor de panameños
que broten fieles de mi corazón,
muy llenos de ilusiones y sazón.
Y no como otros simples, silenciosos
llenos de incertidumbre… temerosos.
¡Que llenen de armonía mi canción!
Volver ¡AMOR Y PAZ!
Surgió de la penumbra, horrendo mal,
como sombra grotesca, avariciosa,
y desprovista de la unción graciosa;
¡la guerra! la acción más criminal.
Y el humano sentir, que es manantial,
en algunos de herencia religiosa,
y en otros por razón que es imperiosa,
el AMOR es lo común... tiene un sitial,
centrado en lo sublime de la PAZ,
que no es ningún hermoso privilegio
ni tampoco un albur, un sortilegio;
sino el soplo de Dios, muy pertinaz.
Vivan en PAZ, como una gran nación,
dijo: al ver cumplida... su Gran Misión
Volver UNA TENUE SONRISA
(A mi biznieto Alfonso… )
Fue grato el recordar en días pasados
el gesto agradecido y la sonrisa
de mi bisnieto, entre los intrincados
afanes que la vida nunca eclipsa.
Urdí mi pensamiento en el ocaso
que trascendente en el variado enigma
convulsionando el intrincado paso
donde mi gran tristeza es un estigma
Allí, la luz brotó como un penacho,
dejando a mi conciencia sorprendida
con el fulgor, de una tenue sonrisa.
La del bisnieto, que ahora está bocacho,
perdió su diente… a mí, me dio la vida,
ya no pienso en morir… ¡No tengo prisa!
Abuelo Azul
Volver MUSA
(A los niños de la calle. I)
El banco verde sobre el pavimento
la maceta de flores recostada
al oscuro vaivén de la mirada
que en la noche escudriña el sentimiento
La infancia duerme sobre la gastada
promesa que se pierde con el viento
dormido sobre alfombra de lamento
con sueños que al final no le dan nada.
Aquel pequeño niño con acento
inocente, en la inmensa madrugada,
resigna su actitud desesperada
en una estrella húmeda que vierte,
su pupila infantil y se convierte
en aquel pálpito que su conciencia
hace latente la fatal presencia
de la ausencia de amor y desengaños
que la vida fraguó en sus tiernos años
en el débil crisol de su inocencia.
Volver A VECES…
A veces es invierno… una mirada
o sólo una palabra dura y fría,
recorre nuestro cuerpo... nos lo enfría
y el silencio humedece nuestra almohada.
Te sientes por la vida traicionada
cayendo en un sopor de rebeldía
maldiciendo la hermosa fantasía
convertida en leyenda endemoniada.
A veces, cuando menos lo pensamos,
sentimos la nostalgia de un recuerdo:
¡Lindo sueño de amor, tibio Y callado!
A veces, sólo a veces, recordamos
lo que fue simplemente un dulce acuerdo
que llenó de nostalgia… lo pasado.
Volver 1-Mayo-2003, Día del Trabajo
Pega el martillo en el clavo
para hundirlo en la madera
y el sudor ¡de qué manera!
cubre el cuerpo del esclavo.
Es el de un negro y no eslavo
en la centuria pasada
queda muy bien expresada
en los libros y contextos
arguyendo mil pretextos
para una justicia errada
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TRAGEDIA DE AMOR
Debo escribir con mieles legendarias,
sobre arcilla de tiempo acumulado,
bañadas por llovizna de pecado,
un recuento de amor y mis plegarias.
El amor que en las horas centenarias
es como un reloj de recuerdo holgado
horarios, minuteros que han pasado
recorriendo pasiones lapidarias.
Igual ocurre con mis dos plegarias:
¡Por favor, no quisiera yo olvidarla,
es la razón, de mis razones diarias!
¡Que el lagrimal de mi vertiente insulsa,
no pierda la esperanza de encontrarla,
oh, tragedia de amor, triste y convulsa!
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LEGADO
Una noche de estrellas primerizas,
cual vasijas de luz diseminadas,
en que los vientos que parecen brisas,
son tormentas de amor encadenadas.
Legué yo, a mi destino las sonrisas,
cambiadas en alegres mascaradas
sinceras unas, otras... imprecisas
y el ardiente fulgor de las miradas.
Para alejar de la conciencia herida
los malestares que me están causando
algunas cosas que injertó la vida:
Amores sin pasión “las pesadillas”
que al parecer se nos van aferrando
y forman en el alma las orillas.
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AMANECER
IV
Tiene estrías de luz el firmamento
nubes rojas y estrellas apagadas
es paisaje común de madrugadas
que al pintor o al poeta dan aliento.
En las trenzas del alba el dulce acento
de las brisas, que llevan engarzados
el trino de las aves con bronceados
temblores de una aurora en nacimiento.
Las flores abren su frescor al día,
hay vientos alfombrados de esperanza,
cielos azules con mi fantasía:
Un mundo que despierta en alabanza
para ofrecerle a Dios, esa alegría
al decirle, Señor, si hay semejanza
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DOS NIÑOS...
Camina a paso lento en triste prosa
la sombra de aquel olmo a ras del suelo.
Allí bordó su nombre en el pañuelo
y por primera vez... le dio una rosa.
El perfil de una tarde esplendorosa,
los cobijaba con un claro cielo,
cubriendo así su amor cual casto velo
con esencia infantil y candorosa.
Idilio sin pasión. Pues la inocencia
viste de blanco el ingenuo corazón,
sin que en ello intervenga la conciencia.
No saben del amor, pero en sus ojos,
el brillo innato de la sinrazón,
describe en ellos igualdad de antojos.
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BARDO AÑEJO
Sobre el tapiz de mi cuerpo ya arrugado,
se agita el tiempo. Cincela mi estructura,
que mas que cuerpo parece una armadura,
por ese aspecto tan triste y descuidado.
No siento pena por verme tan ajado.
Pena me da recordar mi desventura:
yo tuve del miedo ante este mundo infernal mecanizado.
Versos escribo de agravios y de aversos de amores que fueron placenteros
o que subyugan nostalgias y temores.
Soy bardo viejo, con sesgos en la frente
de mano lenta que añora los tinteros,
con pluma y con papel... ¡Poeta valiente!
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CONFORMIDAD II
Camino amargo en sombra y agonía
dejando entre la bruma la pisada;
cargo la soledad, triste y callada
en el trayecto en que se adversa el día.
Ausencia de tu risa... con la mía
y aquel beso de amor con tu mirada.
Bajo el verde follaje hoy la enramada,
cubre tu ausencia y la presencia mía.
Porque para mí, amor, es carestía.
Siento que el alma compungida aflora
sobre un campo carente de rocío
Hincándome ante el busto de María,
un ápice de voz huérfana aflora:
¡Sólo se fue su amor, MAS... queda el mío!
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A MI BANDERA
Yo quiero que cuando muera
alguien ponga los colores
de mi adorada bandera
y un ramo de flores negras
sobre mi féretro enjuto
donde va mi cabecera.
Que nadie me guarde luto
ni hagan de lágrimas huellas
y que se escriban los versos
que le dejé a mi bandera,
sobre una achatada piedra
la cual será mi epitafio
dejado en la cordillera
como guardián solitario
que vela las dos riberas
bañadas por los océanos
que adornan mi tierra istmeña.
Que nunca quede en secreto
lo que dijeron mis labios:
¡Bandera con dos estrellas,
de dos colores y un blanco!
¿Quién pudo hacerte más bella
que el pensamiento bordado
de aquellos que en esta tierra
lucharon brazo con brazo,
para guardarte así entera,
y no rasgada… en pedazos?
Hoy flamea mi bandera
con aire de soberana.
¡Bandera con dos estrellas,
de dos colores y un blanco!
Pongan mis primeros versos;
pónganlos en mi bolsillo
en un papel bien doblado
untado con tierra negra
del suelo donde he morado,
donde pisó mi morena
de quien viví enamorado
amor que también se entierra
y hará florecer los llanos.
Pónganlos en mi bolsillo…
bajo mi brazo doblado,
cubriendo mi mano el pecho
protegiendo este legado
que me llevo hasta al sepulcro,
para en silencio cantarlos
y soñar con mi bandera,
en el eterno descanso.
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NO QUIERO…
Yo no quiero ser el yo, que guarda ardiente
un colérico sabor en mi estructura
reflejando sobre el rostro la censura
y en mis ojos una rabia de inconsciente.
Yo quisiera hasta los huesos ser paciente
y con calma desplazarme con cordura
ver la vida con amor y con ternura
y alejar de mi el flagelo de omnisciente.
Yo no quiero ser cristal, tampoco acero,
ni el invierno riguroso de mis penas
abollando a la razón cual, Cancerbero.
Quiero ir por el camino, aquel sendero
que se borra fácilmente en las arenas
y es difícil de alcanzar… si no lo quiero.
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Una góndola en el mar de las tristezas es la angustiosa prosa en mi poesía, sobre las olas leves que la besan va navegando por mi fantasía.
SOLLOZO
Alumbra el sol exequias de recuerdos
gajos de sombra llevan alegrías
sonrisas, carcajadas y empatías
por túneles de pensamientos cuerdos.
Siento que llegan cautelosos, lerdos
a confundir mis nuevas fantasías
que en silencio caminan por mis días
agigantando todos mis acuerdos.
Sólo un vulgar sollozo, desde lejos
contempla quebrantado el desvarío.
¡Que fatuo es intentar nuevos festejos!
Con sueños de cristal, vinos añejos...
y besos que hoy me dan escalofrío
en los ribetes de mis labios viejos.
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Con cariño de humano y sin la reflexión,
hoy entrego en mis versos, sentimiento y pasión.
En Memoria a la MADRE TERESA
RETOÑAN LOS INVIERNOS + A
(A mis Pobres)
Retoñan los inviernos con sus largas goteras
invadiendo los predios de la desolación
en las barriadas pobres donde casas enteras
se deshacen a un tiempo porque son de cartón.
La vida del humilde se basa en las quimeras
su realidad es siempre la desesperación
su prioridad se funda en miedos y en esperas
que en vez de una limosna le den un manotón.
Recuerdo la mirada de un niño en las primeras
mañanas de un invierno sentado en un portón
su lánguida carita, sus oscuras ojeras…
Ha llegado el invierno con sus voces severas
con tonos inclementes que exaltan mi razón
y deprime mis noches, mis noches placenteras

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