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Índice

  

                             Elisabeth Porrero Vozmediano

    Demasiado tarde

    Mis veinte primaveras

     Con el beso de una nota de piano 

     Embriagada de locura   

     Sonetos a ti: 

             *Antes de ti

             *En ti

             *Después de ti

     Sinfonía del Desencuentro    

 

 

 

 

 

 

   

DEMASIADO TARDE


 Una sola mirada tuya,
un único gesto mío
hubiesen bastado
para que nos floreciese abril
en el invierno
de nuestros dos corazones solitarios.

Pero en vano esperé
a que revoloteasen por mi cintura
las golondrinas de tus manos
mientras que tú,
inútilmente aguardabas
que llenasen mis labios de poemas
el silencio de tus horas,
y nunca dejamos que la luna
nos dibujase las siluetas abrazadas
en su lienzo cuajado de estrellas.

Con el paso del tiempo
se nos fue secando en el alma
el rosal de la esperanza,
mientras crecía con fuerza
aquel lamento que buscaba 
perderse entre las huellas
de lo que nunca sucedió.

Me pregunté muchas veces si
se negó el destino, caprichoso,
a escribir nuestros nombres
en la misma página
del libro de la vida,
o si tal vez nos condenó,
con el dolor insoportable
del vacío y la nostalgia,
a pagar el precio que tuvo
dejar que el miedo nos venciera.

Hoy, demasiado tarde ya,
torpemente y sin pensarlo
hemos confesado que
un cariño enamorado nos latía
entonces en el pecho,
y aún no hemos sabido explicar,
mirándonos a los ojos,
por qué los dos callamos.



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MIS VEINTE PRIMAVERAS

Poema galardonado
con el primer premio "Villa de Argamasilla 2000".


Qué ingrato fuiste negándole rosas
a mis veinte primaveras,
yo te las ofrecí llenas de trigo
para que lo dorase la luz de tu mirada,
pero apartaste tus ojos de las mieses
y se secó aquel trigo,
aguardando tu fulgor.

Yo las poblé de almendros
para que tu tibia caricia
terminara de abrir sus flores,
pero, se ausentó tu calidez,
y se marchitaron todas.

Yo te las entregué
cuando moraban en sus cipreses
aprendices ruiseñores que esperaban
a tu voz de nácar, para que ella
les enseñase dulces cantos,
pero callaron tus labios
y migraron mis ruiseñores
buscando en el infinito
los himnos de amor
que tú les habías negado.

Y así, seco el trigo,
vacías de almendros,
y huérfanas de ruiseñores
todavía soñaban
mis veinte primaveras
sedientas de amor,
que el rojo de tu boca
daría el color de las rosas
que irían naciendo
cuando el néctar de tus besos
quisiera colmar esa sed.

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CON EL BESO DE UNA NOTA DE PIANO

Poema galardonado con el tercer 
premio de la asociación "Santo Tomás de Villanueva 2000"en Ciudad Real



Yo me hubiera perdido entre los besos
que nos dimos robándolos al tiempo,
y en esas caricias rebosantes
de un amor apresurado,
que aprendimos tan sólo en unas horas,
sobre ellas tendía su sombra la ausencia,
tan cercana la supimos
que daba miedo dejar de mirarnos.

Me enseñó aquella noche de estío
que la magia de su luna
estaba oculta en tus labios,
que se habían fundido las estrellas
en la seda de tus manos.

Aprendí que podía mi silencio
poblarse de querencias
con el beso de una nota de piano
si sobre él se deslizaban tus dedos.

Más se hacía presente la distancia
y sólo me quedaba ya
la esperanza del recuerdo
y saber que mientras anochecía
habíamos descubierto el cielo.


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EMBRIAGADA DE LOCURA

Poema galardonado con el segundo premio, en el certamen "Ricardo Brasal" del año 2000, en Toledo. 


Se está muriendo la tarde
y yo lo daría todo
para detener este ocaso
que, cada minuto, me atraviesa
un poco más los rincones del alma.

Debo comenzar a vestirme
de algo que yo no soy,
aunque quizás ignore
qué realidad estoy disfrazando,
tal vez anhelo desconocer
cuál es el verdadero rostro
que me devuelve la imagen del espejo.


El maquillaje borrará las amarguras,
acallará el torrente de esa pena
que se desborda por unos ojos
en los que sólo habita ya vacío.


Un lápiz de labios inundará 
con el más fresco néctar esa boca
que deberá inventarse unos besos
por los que se pagará después
el precio que sea más alto.


Está haciendo mucho frío.
pero, ¿qué puede a mí importarme
cuando me está llorando el corazón
con lágrimas de puro hielo?


En esa calle tan sombría
que me espera, el miedo
está siempre al acecho
para clavar su puñal
en mis aturdidas sienes
y esa esquina abandonada
me elegirá como víctima
de un conjuro de terribles soledades.

Y me irá sumergiendo la noche 
en el ritual de sus infiernos,
fingiré unos placeres
que me envenenarán la sangre,
cuando sucumba ante caricias 
que me siembren la piel aún joven
de un conjunto de infinitas asperezas.

Y desearé nuevamente 
huir de la falsedad de unos abrazos
que ni siquiera sabré
a quien estoy vendiendo.

Pero soportaré todas las horas
embriagada de locura
para así poder imaginarme
que en ese lecho donde
el temor me arropa todo el cuerpo
se escapa algo de amor
y me lo entregan unas manos
que tienen tacto de amapolas.

El amanecer ocultará de nuevo 
el amargor que me habita los labios
y un poco de droga buscará a gritos
la recompensa que obtuve
de mi bajada a los infiernos,
yo se la ofreceré gustosa
para que ella me sumerja a cambio
en las profundidades de un mundo
donde yo no sienta vergüenza
de saber que estoy viviendo.


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SONETOS A TI

(Tres tiempos del amor)

Primer premio en el certamen "Ciudad de Argamasilla", Septiembre de 2.003. Argamasilla de Calatrava.

ANTES DE TI


Busqué miles de sueños cada aurora,
quise ponerle nombre a mi alegría
pero eras tú una sombra todavía
y andaba yo buscándote a deshora.

Más no avisa el amor cuál es su hora,
por eso yo soñaba cada día
con el rostro que aún desconocía
y del que maldecía su demora.

A veces me habitaba la amargura,
pero otras yo vencía a la tristeza,
esperando de nuevo tu dulzura.

No dejé de pensarte con firmeza,
sería pronto mía tu ternura,
míos tu corazón y su pureza.

***

EN TI


En ti encontré el secreto de las cosas,
en tus ojos la fuente de esperanza,
un remanso de paz o de templanza
y en tus manos el tacto de las rosas.

Mi sangre se pobló de mariposas
que, bailando una alegre y bella danza,
a tu encuentro salían en alianza
y ante ti se mostraban más hermosas.

En ti surgía todo de la nada,
junto a ti floreció mi primavera,
contigo renací cada alborada.

Siempre acudí sedienta a tu ribera,
en tus brazos hallaba mi morada
y deseaba morir de esa manera.


***


DESPUÉS DE TI.


Después de ti es todo diferente.
La noche se ha vestido de colores,
se han tornado ceniza mis temores,
es todavía el sol más refulgente.

Tu recuerdo es ahora mi presente,
trae consigo el aroma de las flores,
melodías de pájaros cantores
que iluminan mi noche tan silente.

¿Te cruzarás de nuevo en mi camino?
Me pregunto y lo ansío tantas veces...
Tu amor a Dios suplico cual mendigo.

Escuchará mis ruegos el destino
y dirá que otra vez me perteneces,
pues no sabré morir si no es contigo.

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"No hay nada mas bello 
que lo que nunca he tenido"
J.M. Serrat


SINFONÍA DEL DESENCUENTRO

Premio del certamen de Villafranca de los Caballeros, 14 de Septiembre de 2.003
I


Nuestras han sido aquellas dulces tardes
en que vestíamos el otoño de poesía
mientras, al son del viento, danzaban los árboles.

Nuestras las furtivas palabras
que temían, igual que un chiquillo
que escapó del colegio, ser descubiertas
y sufrir un castigo que rompiera sus alas.

Nuestros han sido todos los versos
que en amor transformaron
la innata blancura que habitaba en un folio.

Nuestras las soñadas victorias
con tanto afán logradas,
en feroces luchas contra el desencuentro.

Y nuestros los colores de las sombras,
aunque nadie lo crea,
tú y yo sabemos del color en las tinieblas.
Han sido sólo tuyos y míos esos lazos invisibles
que amarran nuestras almas, siempre prófugas del deseo,
fervientes cofres donde hemos guardado 
los besos que no dimos, los anhelos remotos,
el ansia de tenernos y los sueños prohibidos.

Han sido nuestras tantas cosas...
Y en cambio, nunca pudimos pertenecernos.


II

Definitivamente he naufragado
en el mar proceloso del recuerdo,
mas no te pido auxilio; Que me quiero morir
aferrada a la sombra de tu abrazo.

Deja que hunda mi barca
en la profundidad de aquellas noches
espectadoras fieles de sueños imposibles,
siempre llenas de anhelos y de ausencias.

Que un huracán de besos nunca dados
me ayude a perecer
dejando en mi mejilla la huella de tu aliento,
que nunca conocí con mi amor escondido.

Que se pierda mi cuerpo entre las olas
meciéndose al compás
de la dulce cadencia de tu nombre.

Y un fuego de caricias, tan solo imaginadas,
haga que ardan por siempre
los últimos retazos de mi historia.


Así quiero morir,
derrotado mi espíritu por una tempestad
que me traiga en sus vientos los pequeños instantes
en que el mundo quizás, pudo ser nuestro.


III

Si alguna vez supiera que esa noche infinita
donde los sueños van para morir,
vierte su oscuridad en tu mirada
te lloraré en silencio, guardando así el secreto
de mi pena sin nombre.

Con un llanto de lágrimas desnudo
te hablaré del dolor, ramillete de espinas
que se clavará en mi alma, al saber que te has ido.

Y aunque estalle mi pecho de sollozos
que reclamen consuelo desesperadamente,
nadie será testigo de mis mudos lamentos
para que siga siendo solo nuestra 
esa verdad tan grande: No quiso nuestro amor,
tan huérfano de besos, pese a ser sentenciado
resignarse a cumplir condena a muerte.


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